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sábado, 31 de marzo de 2018

Mensaje de Cuaresma, Sábado Santo


31 de Marzo

Por eso, así como Cristo sufrió en su cuerpo, adopten también ustedes igual disposición. Pues el que ha sufrido en el cuerpo ha roto con el pecado,  para vivir el resto de su vida conforme a la voluntad de Dios y no conforme a los deseos humanos. 3 Por mucho tiempo hicieron ustedes las mismas cosas que hacen los paganos, pues vivían entonces en vicios, malos deseos, banquetes y borracheras, bebiendo con exceso y adorando ídolos abominables. Ahora, como ustedes ya no los acompañan en los excesos de su mala vida, ellos se extrañan y hablan mal de ustedes. Pero ellos tendrán que rendir cuentas ante aquel que está preparado para juzgar a los vivos y a los muertos. Pues aun a personas muertas se les anunció la buena noticia, para que pudieran vivir en el espíritu, según Dios, aunque en este mundo hubieran sido juzgados en el cuerpo, según los hombres.

Ya se acerca el fin de todas las cosas. Por eso, sean ustedes juiciosos y dedíquense seriamente a la oración. Haya sobre todo mucho amor entre ustedes, porque el amor perdona muchos pecados.
1 Pedro 4:1-8


En el primer capítulo de Marcos, versículos 12 -13 leemos lo siguiente: “Después de esto, el Espíritu llevó a Jesús al desierto. Allí estuvo cuarenta días viviendo entre las fieras y siendo puesto a prueba por Satanás;…”

Ante la eminencia de la celebración de la cuaresma es menester que cada uno de nosotros nos formulemos la siguiente pregunta: ¿Qué significado tiene para mí, la cuaresma? Al entrar en el proceso de buscar la respuesta estaremos realizando una auto-evaluación y un análisis de cómo ha sido mi vida hasta ahora.

Tal vez, para algunos de nosotros es el período del año en que hacemos el sacrificios de dejar de hacer algunas cosas que nos gusta; otros, dejar de comer las delicias que nos place; otros aún más, nos entregamos a algún acto de servicio. Y, la lista es larga del “sacrificio” que hacemos.

Terminado el período de cuaresma retornamos a nuestra vida normal sin ningún cambio o transformación, ni decisiones con respecto a cómo viviremos de ahí en adelante. En el caso de Jesús, Él emerge del desierto fortalecido con la convicción de llevar a cabo la misión que le fue encomendada por Dios.

Para Jesús, esos cuarenta días significaron el período en que fue templado (cual acero que es templado en el fuego) para ir y cumplir con su misión. Nosotros, como fieles discípulos, que hemos sido incorporados a su cuerpo por medio de nuestro bautismo y con eso tenemos el ejemplo a seguir. Nuestro Pacto Bautismal recoge la esencia de nuestro accionar en el mundo que nos rodea.

Debemos traer a colación lo que fue esa primera cuaresma; sacarle su significado y vivir con el ejemplo que nos da. Ello debe llevarnos a cumplir efectivamente con lo que hemos pactado y no pensar que tenemos que ofrecer sacrificios porque el sacrificio ya se ha ofrecido y Jesús es el sacrificio.

Al enfocarnos en la vivencia de esa primera cuaresma, hagámoslo siempre conscientes de nuestras respuesta a cada una de las preguntas hechas en nuestro Pacto Bautismal.

Así lo haré con el auxilio de Dios.”

Revdo. Walter E. Smith B.

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