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La Iglesia Episcopal Diócesis de Panamá le da la bienvenida a su blog. Aquí podrá enterarse de los últimos acontecimientos que suceden a nivel nacional e internacional. Tenemos artículos que contienen archivos que pueden ser descargados y utilizados para su reproducción. Esperamos que disfrute este pequeños espacio. Dios lo Bendiga.

lunes, 31 de marzo de 2014

Meditaciones para la Cuaresma Abril 1


Martes, 1 de Abril

—Todos ésos los he cumplido —dijo el joven—. ¿Qué más me falta?—Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes y dáselo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo. Luego ven y sígueme. Cuando el joven oyó esto, se fue triste porque tenía muchas riquezas.
Mateo 19:20-22


Yo quiero saber, como dice Pablo Harvey, “el resto del cuento”.
Sí. Entiendo. Se alejó triste. Pero ¿terminó su duelo? ¿Llegó a comprender que sus cosas materiales no lo definen? ¿Hizo por fin lo que Jesús pidió? ¿Lo fue a encontrar? ¿Se propuso alcanzar a Jesús en la siguiente parte del camino?
Porque sí es un camino. Muy pocas de nosotras lo entendemos inmediatamente. Necesitamos tiempo... tiempo para pensar, para llorar, para estar a solas con Dios, para olvidarnos de nosotras mismas. Esta historia no termina aquí. Eso me da esperanza.

—Hermana Claire Joy



Tuesday, April 1

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The young man said to him, “I have kept all these; what do I still lack?” Jesus said to him, “If you wish to be perfect, go, sell your possessions, and give the money to the poor, and you will have treasure in heaven; then come, follow me.” When the young man heard this word, he went away grieving, for he had many possessions.
—Matthew 19:20-22

I want to know, as Paul Harvey used to say, “the rest of the story.”
Yes, I understand, he went away grieving. But did he get through the grieving process? Did he come to understand that his things were not himself? Did he finally do what Jesus asked, find out where Jesus had gone and set off to follow him for that next part of the journey?
For it is a journey. Very few of us get it right away. It takes some time...time to think, to grieve, to be alone with God, to get over ourselves. This story doesn’t end here. That gives me hope.

—Sister Claire Joy 

Meditaciones para la Cuaresma Marzo 31


Lunes, 31 de Marzo

“¿Por qué te fijas en la astilla que tiene tu hermano en el ojo, y no le das importancia a la viga que está en el tuyo? ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: “Déjame sacarte la astilla del ojo”, cuando ahí tienes una viga en el tuyo? ¡Hipócrita!, saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás con claridad para sacar la astilla del ojo de tu hermano.
—Mateo 7:3-5



Cuando las mujeres del clero de nuestra diócesis se reunieron con nuestro Obispo Nuevo, pedí que se pusieran de pie las que no estaban recibiendo el salario mínimo de la diócesis. No puedo recordar ahora cuántas se pusieron de pie, pero creo que nuestro obispo se sorprendió al verlo. Yo no me sorprendí. 

Ya no soy un párroco, así que no tengo interés especial en esto. Pero creo que es muy importante para nosotros el poner atención a nuestros mensajes de empoderamiento económico a la mano. Cuando esperamos que el personal de nuestra iglesia trabaje más horas por menos dinero, he visto recaer esta actitud en negocios locales, en los que ofrecen servicios, en los recipientes de esos servicios y hasta en los voluntarios.
El empoderamiento económico puede empezar pagando a nuestros empleados lo que les prometimos que le pagaríamos cuando los contratamos, y pagando a aquellos que ofrecen servicios un salario justo, completo y decente.

—Laura Darling 




Monday, March 31

Why do you see the speck in your neighbor’s eye, but do not notice the log in your own eye? Or how can you say to your neighbor, “Let me take the speck out of your eye,” while the log is in your own eye? You hypocrite, first take the log out of your own eye, and then you will see clearly to take the speck out of your neighbor’s eye.
—Matthew 7:3-5

When the women clergy of our diocese met with our new bishop, I asked for those who were not being paid the diocesan minimum to stand up. I can’t remember now how many stood, but I think our bishop was shocked to see it. I wasn’t.

I am no longer a parochial priest, so I have no personal stake in this. But I believe it is very important for us to pay attention to our messages of economic empowerment right at hand. When we expect our church staff to work more hours for less money, I’ve seen the attitude trickle down to local businesses, service providers, program recipients and even volunteers.
Economic empowerment can begin with paying our own employees what we promised we would pay when we hired them, and with paying those who provide our services a full and decent wage.

—Laura Darling 

miércoles, 26 de marzo de 2014

Meditaciones de Cuaresma Marzo 27


Jueves, 27 de Marzo

Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie en este mundo.
—Colosenses 3:23

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Definitivamente, yo no iba a estudiar mecanografía. Ni me especializaría en inglés, ni sería una maestra ni enfermera, ni aprendería a cocinar. Como una adolescente, estaba decidida a no hacer las cosas que otros esperan que la mujer haga. No quería que mi sexo presupusiera ni mis acciones ni mi profesión. Estaba tan envuelta en mi propio yo, en una auto-justicia enmascarada como feminismo, que casi perdí la vocación que Dios había planeado para mí.

De alguna manera, a pesar de mi testarudez, mi padre me convenció que estudiara un semestre de mecanografía. Y mi maestra de inglés escribía notas en las orillas de mis tareas, sugiriendo que continuara escribiendo, al mismo tiempo que seguía mis planes para asistir a una escuela de medicina. “Cuando escribes, cuando cuentas historias”, decía ella, “te sientes viva”.


Durante mis años en la Universidad, empecé a comprender que las decisiones que tomo para mi vida no deben ser por o en contra de que los otros esperan—ni cómo me rebelo contra esas expectativas. Las reglas y los estereotipos según el sexo pueden ser un maestro insidioso. Al contrario, lo que yo necesitaba era discernir los dones que Dios me ha dado—y hacer lo mejor que puedo para honrarlos.

Por lo tanto, escribo, cuento historias, y ayudo a otros a contar historias. Y, como mi papá me recomienda frecuentemente, estoy agradecida todos los días por esa clase de mecanografía.

—Richelle Thompson 



Thursday, March 27 


Whatever your task, put yourselves into it, as done for the Lord and not for your masters.
—Colossians 3:23

I was definitely not taking typing. Nor would I major in English, become a teacher or nurse or learn how to cook. As a teen, I was determined not do things I thought others expected of a woman. I didn’t want my gender to presuppose my actions or profession. I was so caught up in my own ego, in a self-righteousness masked as feminism, that I almost missed the vocation God had laid out for me.

Somehow, despite my stubbornness, my father convinced me to take a semester of typing. And my English teacher wrote notes in the corner of my papers, suggesting I continue to write, even while I pursued my plans for medical school. When you write, when you tell stories, she said, you come alive.

During college, I began to understand that the choices I make for my life shouldn’t be for or against what others expect—or how I’m rebelling against those expectations. Gender rules and stereotypes can be an insidious master. Instead I needed to discern the gifts given to me by God—and do my best to honor them.

So I write, I tell stories, and I help others tell stories. And, as my dad often reminds me, I’m thankful every day for that typing class.

—Richelle Thompson

Evangelio del Día Marzo 26

San Marcos 6:13-29


13 También expulsaron muchos demonios, y curaron a muchos enfermos ungiéndolos con aceite.

La muerte de Juan el Bautista

14 El rey Herodes oyó hablar de Jesús, cuya fama había corrido por todas partes. Pues unos decían: «Juan el Bautista ha resucitado, y por eso tiene este poder milagroso.»
15 Otros decían: «Es el profeta Elías.»
Y otros: «Es un profeta, como los antiguos profetas.»
16 Al oír estas cosas, Herodes decía:
—Ése es Juan. Yo mandé cortarle la cabeza y ahora ha resucitado.
17 Es que, por causa de Herodías, Herodes había mandado arrestar a Juan, y lo había hecho encadenar en la cárcel. Herodías era esposa de Filipo, hermano de Herodes, pero Herodes se había casado con ella. 18 Y Juan había dicho a Herodes: «No debes tener como tuya a la mujer de tu hermano.»
19 Herodías odiaba por eso a Juan, y quería matarlo; pero no podía, 20 porque Herodes le tenía miedo, sabiendo que era un hombre justo y santo, y lo protegía. Y aunque al oírlo se quedaba sin saber qué hacer, Herodes escuchaba a Juan de buena gana. 21 Pero Herodías vio llegar su oportunidad cuando Herodes, en su cumpleaños, dio un banquete a sus jefes y comandantes y a las personas importantes de Galilea. 22 La hija de Herodías entró en el lugar del banquete y bailó, y el baile gustó tanto a Herodes y a los que estaban cenando con él, que el rey dijo a la muchacha:
—Pídeme lo que quieras, y te lo daré.
23 Y le juró una y otra vez que le daría cualquier cosa que pidiera, aunque fuera la mitad del país que él gobernaba. 24 Ella salió, y le preguntó a su madre:
—¿Qué pediré?
Le contestó:
—Pídele la cabeza de Juan el Bautista.
25 La muchacha entró de prisa donde estaba el rey, y le dijo:
—Quiero que ahora mismo me des en un plato la cabeza de Juan el Bautista.
26 El rey se puso muy triste; pero como había hecho un juramento en presencia de sus invitados, no quiso negarle lo que le pedía. 27 Así que mandó en seguida a un soldado con la orden de llevarle la cabeza de Juan. Fue el soldado a la cárcel, le cortó la cabeza a Juan 28 y se la llevó en un plato. Se la dio a la muchacha, y ella se la entregó a su madre.
29 Cuando los seguidores de Juan lo supieron, recogieron el cuerpo y se lo llevaron a enterrar.


Mark 6:13-29


13 They cast out many demons, and they anointed many sick people with olive oil and healed them.

Death of John the Baptist

14 Herod the king heard about these things, because the name of Jesus had become well-known. Some were saying, “John the Baptist has been raised from the dead, and this is why miraculous powers are at work through him.” 15 Others were saying, “He is Elijah.” Still others were saying, “He is a prophet like one of the ancient prophets.” 16 But when Herod heard these rumors, he said, “John, whom I beheaded, has been raised to life.”
17 He said this because Herod himself had arranged to have John arrested and put in prison because of Herodias, the wife of Herod’s brother Philip. Herod had married her, 18 but John told Herod, “It’s against the law for you to marry your brother’s wife!” 19 So Herodias had it in for John. She wanted to kill him, but she couldn’t. 20 This was because Herod respected John. He regarded him as a righteous and holy person, so he protected him. John’s words greatly confused Herod, yet he enjoyed listening to him.
21 Finally, the time was right. It was on one of Herod’s birthdays, when he had prepared a feast for his high-ranking officials and military officers and Galilee’s leading residents. 22 Herod’s daughter Herodias[a] came in and danced, thrilling Herod and his dinner guests. The king said to the young woman, “Ask me whatever you wish, and I will give it to you.”23 Then he swore to her, “Whatever you ask I will give to you, even as much as half of my kingdom.”
24 She left the banquet hall and said to her mother, “What should I ask for?”
“John the Baptist’s head,” Herodias replied. 
25 Hurrying back to the ruler, she made her request: “I want you to give me John the Baptist’s head on a plate, right this minute.” 26 Although the king was upset, because of his solemn pledge and his guests, he didn’t want to refuse her. 27 So he ordered a guard to bring John’s head. The guard went to the prison, cut off John’s head, 28 brought his head on a plate, and gave it to the young woman, and she gave it to her mother. 29 When John’s disciples heard what had happened, they came and took his dead body and laid it in a tomb.



martes, 25 de marzo de 2014

Meditaciones de Cuaresma Marzo 26


Miércoles, 26 de Marzo

“Cuando llegue el tiempo de la cosecha, no sieguen hasta el último rincón de sus campos ni recojan todas las espigas que allí queden. “No rebusquen hasta el último racimo de sus viñas, ni recojan las uvas que se hayan caído. Déjenlas para los pobres y los extranjeros. Yo soy el Señor su Dios”.
—Levítico 19:9-10

Me gusta la eficiencia. Es un legado congénito reforzado por mi herencia holandesa calvinista y consagrado por los cuentos del trabajo de mi abuelo como un fabricante de herramientas y máquinas de troquel. Su precisión combinada con su economía de movimiento conforme afinaba cientos de mecanismos en su taller.

Una predisposición hacia la eficiencia cuadra bien con mi mundo profesional de inversiones y finanzas. Así que me detuve en seco ante el dramático mandato de dejar algunos campos sin cosechar. Se opone al deseo financiero de enfoque, eficiencia, y and maximización. Hay que reducir costo y riesgo en la negociación; busca ganancias. Se debe lograr todo el capital posible, ¿verdad?

Cuando consideramos las inversiones desde el punto de vista de sostenibilidad y valores, podemos contestar de diferente manera. Vemos que lo que no “apreciamos”—como la habilidad de todos para prosperar, respirar aire puro, y tener acceso a capital—es a largo plazo de mucho valor. Empezamos a ver oportunidades para invertir nuestro dinero, fijándonos no en cosechar hasta lo último sino estar en solidaridad con los demás. Considerar todas nuestras relaciones, toda la gama de la economía de Dios. Ésa es la economía donde nada se desperdicia pero no todo es eficiente.

—Jackie VanderBrug



Wednesday, March 26

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When you reap the harvest of your land, you shall not reap to the very edges of your field, or gather the gleanings of your harvest. You shall not strip your vineyard bare, or gather the fallen grapes of your vineyard; you shall leave them for the poor and the alien: I am the Lord your God.


Leviticus 19:9-10

I like efficiency. It’s a congenital legacy reinforced by my Dutch Calvinist heritage and enshrined through tales of my grandfather’s work as a tool and die maker. His precision and economy of movement compounded as he honed hundreds of mechanisms in his shop.

Predisposition to efficiency fits well into my professional world of investing and finance. So I am stopped short by the dramatic injunction to leave some of the fields unharvested. It clashes with the financial drive for focus, efficiency and maximization. Reduce transaction costs and risk; drive profits. Every bit of capital must be gleaned, right?

When we consider investments from a sustainability or values perspective, we may answer differently. We see that what we don’t “price”—like the ability for all to prosper, breathe clean air and have access to capital—is, in the long term, valuable. We begin to see opportunities to invest our money, looking not to reap to the edges, but standing in solidarity with others. To consider all of our relationships, the full spectrum of God’s economy. That’s the economy where nothing is wasted but not all is efficient.

—Jackie VanderBrug 

lunes, 24 de marzo de 2014

Meditaciones de Cuaresma Marzo 24


Lunes, 24 de Marzo

Más bien, al vivir la verdad con amor, creceremos hasta ser en todo como aquel que es la cabeza, es decir, Cristo. Por su acción todo el cuerpo crece y se edifica en amor,  sostenido y ajustado por todos los ligamentos, según la actividad propia de cada miembro.
—Efesios 4:15-16

Lo sé, lo sé. Todos los que tienen un poco de interés espiritual parece que están diciendo: “soy espiritual pero no religioso”. Sabemos lo que quieren decir, que disfrutan de un sentido más puro de lo sagrado cuando no se sienten atrapados y frustrados con los mecanismos y estructuras y algunas veces la aburrición de una vida institucionalizada.


Pero una espiritualidad buena siempre incluye tanto el cuerpo como el alma. Nuestro cuerpo realmente lleva una alma. Y los cuerpos necesitan huesos y músculos y ligamentos; nuestros cuerpos necesitan mecanismos. De los más grandes hasta los más pequeños. Así es lo que indica Efesios 4:16 que el Cuerpo de Cristo está unido y entretejido junto cuando cada ligamento cumple su función.

En su raíz, la palabra “religión” incluye el significado de ligamento, “volver a atar juntos”. Una buena religión, por consecuencia, es la que intenta mantener juntos los pedazos críticos de nuestra espiritualidad. Recemos por la iglesia hoy. Recemos por la iglesia como un “cuerpo vivo”, que realmente sí necesita estructuras y ligamentos, desde el más grande hasta el más pequeño. Ese cuerpo realmente lleva al Cristo vivo y alma nuestra.

—Sam Candler


Monday, March 24

But speaking the truth in love, we must grow up in every way into him who is the head, into Christ, from whom the whole body, joined and knitted together by every ligament with which it is equipped, as each part is working properly, promotes the body’s growth in building itself up in love.
—Ephesians 4:15-16

I know, I know. Anybody of any spiritual interest at all seems to be saying, “I am spiritual but not religious.” We know what they mean, that they enjoy a purer sense of the Holy when they are not trapped and frustrated by the mechanics and structure and sometimes sheer boredom of institutional life.

But good spirituality is always about the body as well as the soul. Our bodies really do carry soul. And bodies need bones and muscles and ligaments; our bodies need mechanics. From the greatest to the least. So it is that Ephesians 4:16 indicates that the Body of Christ is joined and knit together by every ligament doing its part.

The root meaning of the word “religion” includes the root meaning of ligament, “to tie back together.” Good religion, then, is about tying and holding together the critical pieces of our spirituality. Pray for the church today. Pray for the church as a living body, which really does need structures and ligaments, from the greatest to the least. That body really does carry the living Christ, our Soul.

—Sam Candlerpage27image15992

sábado, 22 de marzo de 2014

Meditaciones de Cuaresma Marzo 23


Domingo, 23 de Marzo

“Den, y se les dará: se les echará en el regazo una medida llena, apretada, sacudida y desbordante. Porque con la  medida que midan a otros, se les medirá a ustedes”.
—Lucas 6:38



Una Buena medida...no un premio de consolación a media, no un donativo para evitar sentirse culpables, exigido de ti por alguien a quien debes impresionar bien, sino una medida colmada, cernida, apretada...esta es la manera como San Lucas describe el don que debemos dar, y el don que se nos dará.

En otros lugares, la Biblia dice que recibirás diez veces lo que das.
Mi experiencia ha sido generalmente entre esas dos estimaciones. Y exceptuando el sentido cósmico, el dar generalmente no es recíproco. La idea es que donar (como perdonar) es uno de esos misterios asombrosos de la gracia de Dios. El dar produce en sí mismo y de sí mismo una actitud mental de gratitud. Cualquier cosa que recibamos, realmente lo apreciaremos más.


—Hermana Claire Joy 




Sunday, March 23

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Give, and it will be given to you. A good measure, pressed down, shaken together, running over, will be put into your lap; for the measure you give will be the measure you get back.
—Luke 6:38


A good measure...not a half-hearted consolation prize, not a guilt- trip donation, wrung out of you by someone you need to impress, but a heaping, sifted, tamped-down measure. This is the way Luke describes the gift we must give, and the gift that will be given back.
In other places, the Bible says you will receive ten times what you give. My experience mostly has been somewhere between those estimates. And except in the cosmic sense, the giving is not usually reciprocal. The point is that giving, like forgiving, is one of those amazing mysteries of God’s grace. Giving produces in and of itself a mental attitude of gratitude. Whatever we get in return, we actually appreciate more.

—Sister Claire Joy 

viernes, 21 de marzo de 2014

Meditaciones para la Cuaresma Marzo 22


Sábado, 22 de Marzo

“No tengan miedo, mi rebaño pequeño, porque es la buena voluntad del Padre darles el reino. Vendan sus bienes y den a los pobres. Provéanse de bolsas que no se desgasten;  acumulen un tesoro inagotable en el cielo, donde no hay ladrón que aceche ni polilla que destruya. Pues donde tengan ustedes su tesoro, allí estará también su corazón”.
—Lucas 12:32-34

María y Juanita inspeccionaron su arboleda nueva de plátanos, racimos de fruta Madura por todos lados. Sus vecinos también se impresionaron—y estaban anhelantes por conocer las nuevas técnicas de cultivo. Aquí había esperanza—reclamar su tierra en el Congo Oriental, devastado por años de conflicto—y también esperanza de sustento, pues los plátanos alimentarían a sus hijos; y tendrían suficiente más para vender.
María y Juanita son parte de un movimiento en la Iglesia Anglicana del Congo llamado Ensemble Nous Pouvons (Juntas Podemos).

Este modo de hacer las cosas incluye a las iglesias locales y a sus comunidades pensando en los dones de Dios que ellas han recibido, en sus habilidades, en su ambiente, en su ‘unión’. Les pide que consideren dónde está su verdadero tesoro—y cómo ese tesoro puede llevar esperanza a otras. Apoyadas por la Agencia Episcopal de Alivio y Desarrollo, los líderes de la iglesia y los miembros de la comunidad visitan otras comunidades para aprender e inspirarse, y luego, ayudadas por una facilitadora, deciden lo que son sus propias prioridades. Algunas comunidades identifican salud, otras estudios. En la comunidad de María y Juanita, la prioridad es cultivar suficiente comida para alimentarse ellas mismas y para vender. Al descubrir lo que significar se “buena nueva” unas para las otras, también crean una riqueza de relaciones y confianza. Juntas, esta iglesia y comunidad local construyen el reino, aquí y ahora.


—Rachel Carnegie



Saturday, March 22

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Do not be afraid, little flock, for it is your Father’s good pleasure to give you the kingdom. Sell your possessions, and give alms. Make purses for yourselves that do not wear out, an unfailing treasure in heaven, where no thief comes near and no moth destroys. For where your treasure is, there your heart will be also.


Luke 12:32-34

Marie and Jean surveyed their new banana grove, bunches of ripening fruit all around. Their neighbors were impressed too— and eager to learn the new cultivation techniques. Here was hope—reclaiming their land in Eastern Congo, ravaged by years of conflict—and sustainable hope too, as the bananas would feed all their children, with enough left over to sell.
Marie and Jean are part of a movement in the Anglican Church of Congo called Ensemble Nous Pouvons (Together We Can).

This approach involves local churches and their communities thinking about the gifts God has given them in their skills, in their environment, in their “togetherness.” It asks them to consider where their true treasure lies—and how that treasure can bring hope to others. Supported by Episcopal Relief & Development, church leaders and community members visit other communities to learn and be inspired, and then, helped by a facilitator, they decide their own priorities. Some communities identify health, others education. In Marie and Jean’s community, the priority was growing enough food to feed themselves and to sell. Discovering what it means to be “good news” to each other, they are also creating a wealth of relationships and trust. Together this local church and community are building the kingdom, here and now.


—Rachel Carnegie 

Evangelio del día Marzo 21


Evangelio según San Mateo 21,33-43.45-46


En aquel tiempo, Jesús dijo a los grandes sacerdotes y a los notables del pueblo: «Escuchad otra parábola. Era un propietario que plantó una viña, la rodeó de una cerca, cavó en ella un lagar y edificó una torre; la arrendó a unos labradores y se ausentó. Cuando llegó el tiempo de los frutos, envió sus siervos a los labradores para recibir sus frutos. 


Pero los labradores agarraron a los siervos, y a uno le golpearon, a otro le mataron, a otro le apedrearon. De nuevo envió otros siervos en mayor número que los primeros; pero los trataron de la misma manera. Finalmente les envió a su hijo, diciendo: ‘A mi hijo le respetarán’. Pero los labradores, al ver al hijo, se dijeron entre sí: ‘Este es el heredero. Vamos, matémosle y quedémonos con su herencia’. Y agarrándole, le echaron fuera de la viña y le mataron. Cuando venga, pues, el dueño de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores?».

Dícenle: «A esos miserables les dará una muerte miserable y arrendará la viña a otros labradores, que le paguen los frutos a su tiempo». Y Jesús les dice: «¿No habéis leído nunca en las Escrituras: La piedra que los constructores desecharon, en piedra angular se ha convertido; fue el Señor quien hizo esto y es maravilloso a nuestros ojos? Por eso os digo: se os quitará el Reino de Dios para dárselo a un pueblo que rinda sus frutos».

Los sumos sacerdotes y los fariseos, al oír sus parábolas, comprendieron que estaba refiriéndose a ellos. Y trataban de detenerle, pero tuvieron miedo a la gente porque le tenían por profeta. 



Saint Matthew 21,33-43.45-46

 “Hear another parable. There was a landowner who planted a vineyard, put a hedge around it, dug a wine press in it, and built a tower. Then he leased it to tenants and went on a journey.
When vintage time drew near, he sent his servants* to the tenants to obtain his produce. But the tenants seized the servants and one they beat, another they killed, and a third they stoned. Again he sent other servants, more numerous than the first ones, but they treated them in the same way.
Finally, he sent his son to them, thinking, ‘They will respect my son.’ But when the tenants saw the son, they said to one another, ‘This is the heir. Come, let us kill him and acquire his inheritance.’  They seized him, threw him out of the vineyard, and killed him.

What will the owner of the vineyard do to those tenants when he comes?” 

They answered him, “He will put those wretched men to a wretched death and lease his vineyard to other tenants who will give him the produce at the proper times.”
Jesus said to them, “Did you never read in the scriptures: ‘The stone that the builders rejected has become the cornerstone; by the Lord has this been done, and it is wonderful in our eyes’?  Therefore, I say to you, the kingdom of God will be taken away from you and given to a people that will produce its fruit.

When the chief priests and the Pharisees heard his parables, they knew that he was speaking about them. And although they were attempting to arrest him, they feared the crowds, for they regarded him as a prophet.


lunes, 17 de marzo de 2014

Meditaciones para Cuaresma- Marzo 17

Lunes 17 de marzo

El Rey les responderá: “Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos, aun por el más
pequeño, lo hicieron por mí”.

—Mateo 25:40

Un poco antes de su muerte en 2005, Juan Garang, el que dirigió la lucha por nuestra libertad en Sudán del Sur dijo: “Las mujeres en el Sudán son las marginalizadas de los marginalizados”. Tanto ha cambiado desde que él dijo esto, pero vergonzosamente esta declaración todavía es verdadera, especialmente en la región de Bahr El Ghazel de dónde vengo en el Sudán del Sur.

Las estadísticas oficiales del gobierno dicen que 98% de las mujeres en la región no pueden leer ni escribir. Aunque algunas niñas van a la escuela, la mayoría no termina sus estudios. Es muy probable que las casen por la dote. Se puede pagar la dote con vacas robadas, una práctica que enciende el conflicto actual entre las tribus en el Sudán del Sur.

Sin embargo, dependemos de estas mismas mujeres para que provean de alimentos, administren nuestros hogares, y eduquen a nuestros hijos. Son una parte central de nuestra sociedad, y, yo creo, estas mujeres son la llave para abrir un futuro mejor en el Sudán del Sur.

Deberíamos de cuidar más a aquellas que parecen ser las menos importantes en nuestra sociedad. Deberíamos de capacitarlas para que ocupen su lugar adecuado en nuestro futuro compartido.
¿Qué sucedería si levantamos a aquellas que son las más insignificantes en nuestra sociedad, le mostramos que nos preocupa, y las capacitamos a que hagan suyo el futuro como iguales en su propio país? ¿Qué sucedería si te incluimos?

—Moses Deng Bol


Monday, March 17

And the king will answer them, “Truly I tell you, just as you did it to one of the least of these who are members of my family, you did it to me.”
—Matthew 25:40

Shortly before his death in 2005, John Garang, who led the fight for our freedom in South Sudan, said, “Women in the Sudan are the marginalized of the marginalized.” So much has changed since he
said this, but shamefully this statement is still true, especially in the Bahr El Ghazel region where I come from in South Sudan.

Official government statistics say 98 percent of women in the region cannot read or write. Although a few girls go to school, most will not complete their education. They will likely be married off for a dowry. The dowry may be paid in stolen cows, a practice fueling the current tribal conflict in South Sudan.

Yet we rely on these same women to provide food, manage our homes and raise our children. They are such a central part of our society, and, I think, these women are the key to unlocking a better future for South Sudan. We should care more for those who seem to be the least important in our society. We should empower them to take their proper place in our shared future.
What if we lifted up those who are the very least in our society, showed them we cared and empowered them to make the future their own as equals in their own country? What if we included you?

—Moses Deng Bol

viernes, 14 de marzo de 2014

Meditaciones para Cuaresma - marzo 15

Sábado, 15 de marzo

Esfuérzate por presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse y que interpreta rectamente la palabra de verdad.
—2 Timoteo 2,15

Cuando las jóvenes se reunieron para la graduación y se pararon detrás de sus nuevas máquinas de coser, después de tres años de estudio y compromiso, esperaba ver rostros sonrientes y felices.

La celebración era en una aldea fuera de Bolgatanga, Ghana, y todas las familias, y las maestras, y los niños y los ancianos estaban allí. Y estas jóvenes, cada una vestida con un vestido hecho de tela batik que ella misma había teñido, y con diseños que ella había creado, que ella misma había cosido cuando actuaron como modelos y formas unas para otras; en lo que debía de haber sido el día más orgulloso de su vida, ninguna de las nueve se veía feliz. Sus rostros mostraban la mirada que me imagino Jesús tenía cuando vio a
los 5,000 hambrientos; o la que Gandhi tenía cuando se encontró a las multitudes que se reunieron para la Marcha de la Sal. Sus rostros estaban serios, y resueltos, y fieles, y mostraban una gran responsabilidad; todo esto al mismo tiempo.



Sus rostros mostraban mensajes a todos los reunidos: mensajes de gratitud, de afirmación que usarían el conocimiento que con tanto trabajo habían obtenido para mejorar a todos los que las rodeaban: maestras, familias, comunidades. En sus rostros mostraban que estaban listas para salir y hacer del mundo un lugar mejor. Y de alguna manera, creo que lo harán.

—Sean McConnell


Saturday, March 15

Do your best to present yourself to God as one approved by him, a worker who has no need to be ashamed, rightly explaining the word of truth.
—2 Timothy 2:15

After three years of study and commitment, the young women gathered for graduation and stood behind their new sewing machines. I expected to see all smiles and happy faces.
The celebration was in a village outside of Bolgatanga, Ghana, and all the families, teachers, children and elders were there. And these young women, each dressed in dresses made from batik cloth they had dyed themselves and designs they had created, that they had sewn themselves as they acted as models and forms for one another—on what must have been the proudest day of their lives, not one of the nine looked happy. 

Their faces carried in them the look that I imagine Jesus had when he surveyed the hungry five thousand, or that Gandhi had as he encountered the crowds joining the Salt March. Their faces were serious, and resolute, and faithful, and carried a great deal of responsibility, all at once.

Their faces carried messages to those gathered: messages of gratitude, of assurance that they would use their hard-earned knowledge for the betterment of those around them: teachers, families, communities. In their faces they showed that they were ready to go out and make the world a better place. And somehow,
I believe they will.

—Sean McConnell

jueves, 13 de marzo de 2014

Meditaciones para Cuaresma Marzo 13


Jueves, 13 de Marzo

No des cabida en tu corazón a la perversa idea de que, por acercarse el año séptimo, año del perdón de las deudas, puedes hacerle mala cara a tu hermano hebreo necesitado y no darle nada. De lo contrario, él podrá apelar al Señor contra ti, y tú resultarás convicto de pecado. No seas mezquino sino generoso, y así el Señor tu Dios bendecirá todos tus trabajos y todo lo que emprendas.
—Deuteronomio 15:9-10

Hay un fenómeno descrito por los psicólogos sociales como un “efecto de espectador”. Básicamente, entre más personas hay en una situación que requiere acción, es menos probable que alguno responda realmente. La investigación continúa en los mecanismos para encontrar la razón por qué sucede esto, pero mucho de eso parece venir de la idea “alguna otra persona lo hará”. Alguna otra persona le dará algo de comer al hombre en la esquina. Alguna otra persona organizará la venta de artículos usados para el Día de la Reunión. Alguna otra persona visitará a la viejita que normalmente se sienta en la siguiente banca de la iglesia.

Pero la Sagrada Escritura nos llama, preguntándonos: ¿Por qué te esperas para mostrar misericordia? ¿Por qué te estás esperando para “dar una mano”?
¿Pensamos que la ayuda vendrá de una fuente externa? ¿Olvidamos que somos las manos de Dios en la tierra, qu


e estamos llamados a amar a nuestros prójimos como a nosotros mismos?
Los campesinos en Binaba, Ghana saben esto. Cuando se ponen a trabajar en común para que ninguno tenga que limpiar la maleza de su tierra ellos solos, dan libremente de su tiempo y de su esfuerzo, sabiendo que la ayuda vendrá a su propio camino cuando lo necesiten, y que las habilidades y los conocimientos compartidos ayudan a que florezcan los cultivos de todos.

—Faith Rowelled




thursday, March 13
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Be careful that you do not entertain a mean thought, thinking, “The seventh year, the year of remission, is near,” and therefore view your needy neighbor with hostility and give nothing; your neighbor might cry to the Lord against you, and you would incur guilt. Give liberally and be ungrudging when you do so, for on this account the Lord your God will bless you in all your work and in all that you undertake.
—Deuteronomy 15:9-10

There’s a phenomenon described by social psychologists as the “bystander effect.” Basically, the more people around a situation that requires action, the less likely anyone is to actually respond. Research continues into the mechanisms for why this happens, but a lot of it seems to come down to thinking “someone else will do it.” Someone else will give the guy on the corner something to eat. Someone else will organize the rummage sale for Rally Day. Someone else will visit the older lady who usually sits in the second pew.

But scripture calls us out, asking: Why are you waiting to show mercy? Why are you waiting to lend a hand?
Do we think help will come from some external source? Do we forget that we are God’s hands on earth, called to love our neighbors as ourselves?
The farmers in Binaba, Ghana, know this. When they pool their labor so that no one has to weed their whole plot by themselves, they give freely of their time and effort, knowing that help will come their way when needed and that shared skills and knowledge help everyone’s crops flourish.

—Faith Rowold 

miércoles, 12 de marzo de 2014

Meditaciones para Cuaresma 12 de Marzo


Miércoles, 12 de Marzo
Si alguien que posee bienes materiales ve que su hermano está pasando necesidad, y no tiene compasión de él,¿cómo se puede decir que el amor de Dios habita en él?  Queridos hijos, no amemos de palabra ni de labios para afuera, sino con hechos y de verdad.
—1 Juan 3:17-18


Nicaragua, como otros países, depende mucho de la agricultura artesanal y de pequeña escala para su subsistencia. Eso significa que los campesinos dependen de la lluvia o de la falta de ella para la producción.
CEPAD, el Consejo de Iglesias Protestantes en Nicaragua, ha estado trabajando desde 1972 en varias comunidades rurales del país, enseñando técnicas para la conservación de tierra y agua, la asociación y diversificación de cultivos, prácticas orgánicas, y, recientemente,
la cosecha de agua. Las técnicas son aplicadas por los campesinos para evitar pérdidas debidas a sequías o a inundaciones y para una alimentación mejor para sus familias.
La Agencia Episcopal de Alivio y Desarrollo está asociada a estos esfuerzos. Juntos estamos encontrando maneras de mejorar la vida
de ciento sesenta y ocho familias en dos regiones del país. Puede parecer que no es mucho, pero para esas familias, este esfuerzo significa futuros más sanos para sus hijos porque serán capaces de comer alimentos más sanos cultivados en su tierra y podrán vender los productos extra en los mercados.

Durante este tiempo de Cuaresma, reflexionemos sobre cómo el estímulo y el apoyo mutuos pueden ir muy lejos.
—Dámaris Albuquerque



Wednesday, March 12 


How does God’s love abide in anyone who has the world’s goods and sees a brother or sister in need and yet refuses help? Little children, let us love, not in word or speech, but in truth and action.
—1 John 3:17-18

Nicaragua, like other countries, relies heavily on artisanal, small- scale agriculture for its subsistence. This means that farmers depend on the rain or lack of it to produce.
CEPAD, the Council of Protestant Churches in Nicaragua, has been working since 1972 in several rural communities of the country, teaching techniques in soil and water conservation, association
and diversification of crops, organic practices and, recently, water harvest. The techniques are applied by farmers to prevent losses by drought or flooding and for better nutrition for their families.

Episcopal Relief & Development is a partner of these efforts. Together we are finding ways to improve the lives of 168 families in two regions of the country. It may not seem like much, but to those families, this effort means healthier futures for their children, because they will be able to eat healthier food from their land and will be able to sell the extra produce at local markets.
During this time of Lent, let us reflect on how mutual support and encouragement can go a long way.
—Dámaris Albuquerque


lunes, 10 de marzo de 2014

Meditaciones para la Cuaresma - Marzo 11


Martes, 11 de Marzo

Todos los creyentes estaban juntos y tenían todo en común: vendían sus propiedades y posesiones, y compartían sus bienes entre sí según la necesidad de cada uno.
—Hechos 2:44-45

Una manera en que podemos vivir como seguidores de Jesús es fijarnos en los que estaban más cerca de él: ¿Cómo vivían los primeros cristianos? ¿Cómo vivían los que conocieron a Jesús y le seguían?.

El libro de los Hechos de los Apóstoles nos dice que vendían todo lo que tenían, mantenían su dinero en común y ayudaban a los necesitados. Cualquiera sea su llamado, este modelo no ha prevalecido. Sin embargo, es tiempo de volver otra vez a la pregunta sobre lo que nos pertenece y lo que tenemos en común.
Al enfrentarme con esto, el refrán que hace eco en mi mente no es que debemos tener todo en común, pero que sí tenemos todas las cosas en común.

Wendell Berry dice célebremente: “Hazle a los que están abajo en la corriente lo que quisieras que los de arriba de la corriente hicieran por ti”. Nuestros prójimos debajo de la corriente dependen de que nosotros hagamos nuestra parte en el río para que el agua esté limpia para ellos también. Toda persona que lee esto es el prójimo de alguna otra arriba de la corriente.

Cuidamos del río en común. Nos pertenece a todas nosotras. De hecho, todo nos pertenece a todas nosotras. Títulos de propiedad y títulos de automóviles tratan de convencernos de lo contrario, pero no pueden ocultar la verdad que todas debemos cuidar unas por otras, y los que cuentan con recursos tiene una responsabilidad particular hacia los necesitados.

—Rosa Lee Harden 



tuesday, March 11
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All who believed were together and had all things in common; they would sell their possessions and goods and distribute the proceeds to all, as any had need.
- Acts 2:44-45

One way we might live as followers of Jesus is to look to those who were closest to him: How did the earliest Christians live? How did those who knew Jesus live as his followers?

Acts tells us they sold all they had, held their money in common and helped those in need. Whatever its appeal, this model has not prevailed. Yet I think it’s time to engage again the question of what we own and what we hold in common.

As I grapple with this, the refrain that echoes in my mind is not that we should hold all in common, but that we do hold all things in common.
Wendell Berry famously says: “Do unto those downstream as you would have those upstream do unto you.” Our neighbors downstream depend on us to care for our part of the river, so the water is clean for them, too. Every person reading this is someone’s upstream neighbor.

We care for the river in common. It belongs to all of us. In fact, it all belongs to all of us. Property deeds and car titles try to convince us differently, but they cannot hide the truth that we all must care for one another, and those with resources have a particular responsibility for those in need.

—Rosa Lee Harden 

Meditaciones para la Cuaresma - Marzo 10


Lunes, 10 de Marzo

Por lo tanto, como escogidos de Dios, *santos y amados, revístanse de afecto entrañable y de bondad, humildad, amabilidad y paciencia. 
—Colosenses 3:12



En un libro de devociones cuaresmales enfocado en la capacitación de las mujeres, es un reto el mirar el tercer capítulo de la carta a los colosenses. Entre otras cosas, el pasaje les dice a las esposas que se sujeten a su marido e instruye a las esclavas que deben obedecer a su amo. Pasajes como estos requieren un estudio cuidadoso, pero especialmente nos invitan a una lectura reflexiva del contexto más amplio del mensaje evangélico. Jesús les recuerda a sus seguidores una y otra vez que para encontrar nuestra vida, tenemos que perderla. Tenemos que cargar nuestra cruz y seguirlo. Todos somos siervos.

El tema fundamental—el que subyace en los Evangelios—es que debemos seguir a Jesús en todo lo que hacemos, que la cruz sola es nuestro enfoque. Cualquier relación terrena tenemos está gobernada por el deseo más profundo de Dios que amemos a Dios y a nuestro prójimo. En nuestros diferentes servicios, fuera y dentro de la iglesia, estamos llamados a proclamar y a practicar el amor de Dios por cada persona. Esa tarea tanto nos invita a cada una de nosotras a ser una sierva y nos capacita a todas.

—Scott Gunn 






Monday, March 10

As God’s chosen ones, holy and beloved, clothe yourselves with compassion, kindness, humility, meekness, and patience.
—Colossians 3:12

In a Lenten devotional book focused on women’s empowerment, it’s challenging to look at the third chapter of Colossians. Among other things, the passage tells wives to be subject to their husbands and instructs slaves to obey their masters. Passages such as these require careful study, but, mostly, they invite a thoughtful reading of the wider context of the gospel message. Jesus reminds us, his followers, again and again that to find our lives, we have to lose them. We have to take up our cross and follow him. We are all servants.

The underlying theme—that which undergirds the gospels—is that we must follow Jesus in all we do, that the cross alone is our focus. Whatever earthly relationships we have are governed by God’s more profound desire that we love God and our neighbors. In our various ministries, outside and inside the church, we are called to proclaim and to practice God’s love for every person. That task both invites each of us to be a servant and empowers us all.

—Scott Gunn