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viernes, 20 de septiembre de 2013

160 años de Misión en Panamá

Un camino que aún continúa


El Reloj marcaba las 8:00 de la mañana del domingo 15 de septiembre del presente año, cuando representantes de las diferentes congregaciones de la Iglesia Episcopal de Panamá, se formaban para dar inicio al desfile por las calles de Río Abajo/Parque Lefebre. Empezando de esta forma lo que seria la celebración de los 160 años de Misión en el istmo, la caravana estuvo conformada por las diferentes misiones, Iglesias y Parroquias de la diócesis, así como por los colegios y el Hogar de Niñas de la Capital.

La caminata fue encabezada por el Obispo Julio Murray Th. Junto a los reverendos y diáconos de la iglesia, los mismos fueron precedidos por acólitos de diferentes partes del país. Fue una caminata en la cual cada congregación presentó su estandarte o banner alusivo al evento.

Después del desfile, el grupo de personas arribó al Auditorio Obispo Clarence Hayes del Colegio Episcopal San Cristóbal donde se dio inicio a la celebración de La Santa Eucaristía que fue innovadora y bastante diferente. Cada congregación de la Diócesis estuvo representada con sus respectivos Acólitos, coro y músicos; todos fueron representando a sus diferentes comunidades, trabajando como un solo cuerpo.

El oficio empezó con la entrada de un grupo de jóvenes empolleradas pertenecientes al conjunto típico del colegio Episcopal San Cristóbal, quienes abrieron paso para la entrada del clero, mientras sonaban las notas del himno procesional.

Inmediatamente después de la entrada del Clero junto al Obispo, se dio la lectura “invocación y recordatorio de nuestros antepasados”, la cual fue leída por representantes de cada una de las regiones de la Diócesis. Este fue el preámbulo a la Celebración de la Santa Eucaristía. Al momento del sermón el Obispo hablo sobre el mensaje del evangelio el cual nos invita a salir de dos en dos y cumplir con la misión que se nos da, mostrando de esta forma el ejemplo que nos da Jesucristo, el cual es el modelo de trabajar en equipo, apoyándonos unos a otros.

“Somos una Iglesia en donde se celebra la diversidad, en donde nos une el amor de Dios, sin importar de donde se provenga. Porque hoy en día la Iglesia Episcopal es la iglesia de los campesinos, los indígenas, negros, blancos, hombres, mujeres, jóvenes y adultos.” Obispo Julio Murray

Al finalizar la celebración se agradeció a toda la familia Episcopal, por el gran trabajo realizado para llevar a cabo este magno evento, hombres, mujeres, jóvenes, niños y adultos mayores quienes colocaron todo su empeño en pro de esta celebración.


La historia de la Iglesia Episcopal en Panamá inicia alrededor del año 1850; la misma empezó como una iglesia de capellanía,  la cual estuvo presente en tres momentos muy importantes en la historia panameña. Estos fueron: la construcción del ferrocarril transístmico (1850-1855) que es el primero en atravesar el continente americano; el florecimiento de la actividad agrícola en Bocas del Toro (1850) y la Construcción del Canal de Panamá (1880-1898 y 1904-1914); al finalizar estas obras se estableció un distrito misionero en el istmo y de esta forma paso a ser una capellanía a una iglesia misionera.

La Iglesia Episcopal se fue expandiendo poco a poco a lo largo del istmo, llevando la palabra de Nuestro Señor a nuevos lugares, con la determinación de cumplir con la misión que se le había encomendado. Hace ya 160 años de que se inició con el caminar, un caminar que aún continua, pues la     misión no termina.


Después de esto, designó el Señor a otros 72, y los envió de dos en dos delante de sí, a todas las ciudades y sitios a donde él había de ir.
Y les dijo: «La mies es mucha, y los obreros pocos. Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies.
Id; mirad que os envío como corderos en medio de lobos.
No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias. Y no saludéis a nadie en el camino.

En la casa en que entréis, decid primero: "Paz a esta casa." Lucas 10:1-5


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