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La Iglesia Episcopal Diócesis de Panamá le da la bienvenida a su blog. Aquí podrá enterarse de los últimos acontecimientos que suceden a nivel nacional e internacional. Tenemos artículos que contienen archivos que pueden ser descargados y utilizados para su reproducción. Esperamos que disfrute este pequeños espacio. Dios lo Bendiga.

sábado, 20 de abril de 2019

Meditaciones de Cuaresma: 21 de abril, Domingo de Pascua / Easter Day, April 21

Miren, yo voy a crear un cielo nuevo y una tierra nueva. Lo pasado quedar. olvidado, nadie se volverá a acordar de ello. Llénense de gozo y alegría para siempre por lo que voy a crear.
—Isaías 65:17-18a


En todo el mundo, la gente cristiana descubre hoy “un cielo nuevo y una tierra nueva”. La promesa de renovación y renacimiento que la Pascua anuncia me llega de manera especial. En la agencia Episcopal de Alivio y Desarrollo tratamos de ayudar a comunidades a que se conviertan en los sitios que Dios imagina: Sitios de gozo. Sitios de esperanza. Sitios de santuario. Sitios donde todas las hijas e hijos de Dios tengan vida abundante. Tratamos de hacer que cada mañana sea la mañana de Pascua.

Al ayudar a las Niñas y los Niños a que crezcan y se desarrollen con salud, hacemos que alcancen el potencial que Dios les dio. Al trabajar con líderes religiosos para reducir la violencia hacia Mujeres, niñas y niños en sus comunidades, les traemos sanación y reconciliación.

Al fortalecer comunidades que enfrentan desastres naturales desatados por el Cambio Climático, creamos comunidades más vigorosas y resistentes. Al trabajar juntos para transformar el mundo, cada mañana puede ser la mañana de Pascua. 
Aleluya! Cristo ha resucitado.
Es verdad! El Señor ha resucitado. .Aleluya!



—Robert W. Radtke




For I am about to create new heavens and a new earth; the former things shall not be remembered or come to mind. But be glad and rejoice forever in what I am creating.
—Isaiah 65:17-18


All around the world today, Christians are waking up to “new heavens and a new earth.” Easter’s promise of renewal and rebirth has special resonance for me. At Episcopal Relief & Development we try to help communities become the places that God imagines they should be. Places of joy. Places of hope. Places of sanctuary. Places where the abundant life is open to all of God’s children. We try to make every morning an Easter morning.


By helping Children reach vital health and developmental milestones, we ensure that they can reach their God-given potential. By working with faith leaders to reduce violence against Women and children in their communities, we bring healing and reconciliation.

By strengthening communities to face the mounting natural disasters brought about by our changing Climate, we build resilience. By working together for lasting change every morning can be Easter morning.
Alleluia. Christ is risen.
The Lord is risen indeed. Alleluia.

—Robert W. Radtke

lunes, 15 de abril de 2019

Meditaciones de Cuaresma: 15 de abril / Lenten Meditations: April 15th

¡Me retuerzo de dolor! .El corazón me palpita con violencia! .Estoy inquieto, no puedo callarme! He escuchado un toque de trompeta, un griterío de guerra. Llegan noticias de continuos desastres; todo el país esté en ruinas. De repente han sido destruidos mis campamentos, han quedado deshechas mis tiendas de campaña.
—Jeremías 4:19-20


Jeremías es como aquella persona que acaba de leer el periódico o mirar las noticias, y ve un desastre tras otro. Jeremías se sobresalta y siente la ruina ajena como si fuera la suya propia. Al ver las noticias de último momento, muchos de nosotros tenemos la misma reacción.

Es asombroso ver el constante del sufrimiento humano que en gran parte causamos nosotros mismos. Uno desearía simplemente darle la espalda, pero nada parece calmarnos. Jeremías no puede darles la espalda ni guardar silencio.

Nuestra conexión espiritual con la creación y con los demás puede quebrantar ese silencio. Durante Cuaresma, el Espíritu Santo gime dentro de nosotros junto con la creación toda.
Su quejido nos conduce a un desierto profundo, a buscar la reconciliación. En ese desierto caminamos con Jesús.

Aprendemos que un acto pequeño tiene el poder de destrozar el silencio, pues testifica que la voz de Dios nos llama a la unidad y al amor reconciliador.


—Karen Montagno



My anguish, my anguish! I writhe in pain! Oh, the walls of my heart! My heart is beating wildly; I cannot keep silent; for I hear the sound of the trumpet, the alarm of war. Disaster overtakes disaster, the whole land is laid waste. Suddenly my tents are destroyed, my curtains in a moment.
—Jeremiah 4:19-20

Jeremiah is like a person who has just read the newspaper or watched the evening news. One disaster builds upon another. His heart races. He feels the ruin as if it were his own. Reading the latest news, many of us have the same reaction.

The continual pace of human suffering, much of it caused by our own hands, is staggering. One might be tempted to simply turn away. Nothing seems to quiet the pounding of our hearts.
Jeremiah can’t turn away. He cannot be silent. Spiritual connection to creation and each other will disturb our silence. During Lent, the Spirit groans within us along with
creation. Its groans drive us deep into human wilderness in search of reconciliation. In the wilderness, we walk with Jesus.

We learn the power of one small act to shatter silence—in witness to the truth of God’s voice calling us to wholeness and reconciling love.


—Karen Montagno

jueves, 28 de marzo de 2019

Meditaciones de Cuaresma: 28 de marzo / Lenten Meditations: march 28th

Por tanto, en gozosa obediencia a tu Hijo, traemos a su comunión a los que, por fe, se acercan a él, bautizándolos en el Nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo
—El Libro de Oración Común

El pueblo lakota de Dakota del Sur celebra una ceremonia llamada “hunka”. Es una ceremonia de adopción que declara que uno se ha convertido en hermano, hija, nieto, o cualquier otro parentesco imaginable. Estas adopciones dan el mismo valor que el ser miembros de una familia biológica. Los lakotas son muy devotos a la familia y no distinguen entre parentescos cercanos y lejanos. Cuando alguien adopta a otra persona como hermano mediante esta ceremonia, las dos familias quedan unidas como si fuesen una.

Nosotros tenemos la misma actitud hacia el sacramento de bautismo que los lakotas tienen hacia esa ceremonia. Cuando nos bautizamos, Jesús nos adopta. Él es ahora nuestro hermano mayor y el padre de Jesús es ahora nuestro padre. Y la conexión es aún más profunda: Todos los parientes de Jesús son ahora nuestros parientes. Esto incluye a todas las cristianas y cristianos—incluso aquellos con los que estamos en desacuerdo.
Puede haber discordia y tensiones en todas las familias, pero en la familia de Dios se nos llama a todos a hacer las paces y dar amor, aunque sea muy difícil. Juntos, como familia, podemos obrar por la paz y el amor de Dios.


—Paul Sneve




Therefore in joyful obedience to your Son, we bring into his fellowship those who come to him in faith, baptizing them in the Name of the Father, and of the Son, and of the Holy Spirit.
—The Book of Common Prayer

There is a tradition among the Lakota People of South Dakota called the “Hunka” ceremony. Hunka is used as an adoption rite, a public acknowledgment that one has become a brother, a daughter, grandson or just about any form of family relation one can imagine. These adoptions are viewed in the same way as biological family members. The Lakota exercise great devotion to family and make no distinction between close or distant relations. When an individual adopts someone as a brother through the Hunka ceremony, both families become joined as one.

It should come as no surprise that we approach the sacrament of baptism the same way as the Hunka. Jesus adopts the baptismal candidate, becoming our elder brother, and Jesus’ father becomes our father. The new connection goes much deeper: Now all of Jesus’ relatives become our relatives. This includes all Christians – including all of those with whom we may disagree. There may be discord and tensions in all families, but within God’s
family, we are called to make peace and to give love no matter how difficult. Together as a family, we can work toward God’s peace and love.

—Paul Sneve

martes, 26 de marzo de 2019

Meditaciones de Cuaresma: 26 de marzo / Lenten Meditations: march 26th

Más bien, profesando la verdad en el amor, debemos crecer en todo hacia Cristo, que es la cabeza del cuerpo. Y por Cristo el cuerpo entero se ajusta y se liga bien mediante la unión entre sí de todas sus partes; y cuando cada parte funciona bien, todo va creciendo y edificándose en amor.
—Efesios 4:15-16


Todos los que tienen un poco de interés espiritual parecen estar diciendo: “soy espiritual pero no religioso”. Sabemos lo que quieren decir: que disfrutan de un sentido más puro de lo sagrado cuando no se sienten atrapados y frustrados con los mecanismos y estructuras (y algunas veces, el aburrimiento) que las instituciones conllevan.

Pero una espiritualidad buena siempre incluye tanto el cuerpo como el alma. Nuestro cuerpo realmente lleva un alma. Y los cuerpos necesitan huesos, músculos y ligamentos; nuestros cuerpos necesitan mecanismos—de los más grandes hasta los más pequeños. Así es lo que indica Efesios 4:16, que el Cuerpo de Cristo está unido e integrado cuando cada ligamento cumple su función.

En su raíz, la palabra “religión” incluye el significado de ligar o “volver a atar juntos”. Una buena religión, en consecuencia, es la que intenta mantener juntos los pedazos críticos de nuestra espiritualidad.

Oremos por la Iglesia hoy. Oremos por la Iglesia como un cuerpo viviente que realmente sí necesita estructuras y ligamentos, desde los más grandes hasta los más pequeños. Ese cuerpo realmente encarna a nuestra alma, que es el Cristo viviente.


—Sam Candler



But speaking the truth in love, we must grow up in every way into him who is the head, into Christ, from whom the whole body, joined and knitted together by every ligament with which it is equipped, as each part is working properly, promotes the body’s growth in building itself up in love.
—Ephesians 4:15-16


I know, I know. Anybody of any spiritual interest at all seems to be saying, “I am spiritual but not religious.” We know what they mean, that they enjoy a purer sense of the holy when they are not trapped and frustrated by the mechanics and structure and sometimes sheer boredom of institutional life.

But good spirituality is always about the body as well as the soul. Our bodies really do carry soul. And bodies need bones and muscles and ligaments; our bodies need mechanics. From the greatest to the least. So it is that Ephesians 4:16 indicates that the Body of Christ is joined and knit together by every ligament doing its part.

The root meaning of the word “religion” includes the root meaning of ligament, “to tie back together.” Good religion, then, is about tying and holding together the critical pieces of our spirituality.

Pray for the Church today. Pray for the Church as a living body, which really does need structures and ligaments, from the greatest to the least. That body really does carry the living Christ, our Soul.

—Sam Candler